Luis Suárez protege el balón ante un contrario. Foto: Pepe Villoslada / Granada CF

Una expulsión perdonada y dos penaltis no señalados damnifican a un Granada cuya intensidad dejó mucho que desear

Derbi andaluz en lo que antes era el Carranza, o lo que ahora es el Nuevo Mirandilla. El caso es que el Granada CF viajaba a la Tacita de Plata con la necesidad imperiosa de sumar una segunda victoria consecutiva y meter seis puntos de ventaja respecto a un rival directo como el Cádiz CF, que hasta el momento, no había ganado en su feudo. 

Ortiz Arias dio el pitido inicial con la posesión para el cuadro de Robert Moreno, que regresaba tras su castigo por la expulsión frente al Real Madrid en Los Cármenes. El Cádiz se mostró mucho más incisivo en los primeros instantes, aunque las ocasiones no suponían gran esfuerzo para Maximiano, exceptuando una carrera del ‘Choco’ Lozano superando a Torrente cuyo disparo  repelió con un pie prodigioso el meta luso.

El Granada comenzó a ganar terreno y con ello llegaban las ocasiones para los de Moreno. La más clara para los nazaríes llegó a los quince minutos con un robo sensacional de Puertas en la medular, el almeriense se la pasa a Suárez y este con un gran recorte a Fali asestó un zurdazo que detuvo Conan Ledesma con una mano abajo.

El conjunto cadista no se arrugaba tampoco y las más claras estuvieron de su lado con un Maximiano que cada vez se va haciendo más grande en la portería del Granada. Respondió a un voleón de Espino tras un cabezazo prolongado, pero nada pudo hacer en el primer tanto de los de Cervera. 

Pasada la media hora de juego, en una carambola a disparo del paraguayo Arzamendia que sale desviado por Torrente, se coló por la escuadra. No obstante, el tanto debió anularse después de que el central gaditano Fali por poco dejara a Puertas sin rodilla. El VAR, que además revisó un posible fuera de juego previo dio por válido el tanto.

Ortiz Arias, debutante este año en Primera, no solo concedió el primer tanto a los amarillos, sino que pareció tomarse a pecho el mensaje de “Quien está contra el Cádiz, está en contra de la humanidad”, y perdonó una segunda amarilla clara a Lozano, que en su chirigota de la primera amarilla no le fue suficiente y fue directo al pie de Gonalons minutos después, pero se libró.

A la vuelta del entretiempo, ambos entrenadores vieron conveniente dar entrada a otros jugadores; Cervera introdujo a Mauro y Salvi por Fali y el autor del gol Arzamendia; por su parte, Robert Moreno dio entrada a Montoro en detrimento de Gonalons, que firmó uno de sus peores partidos desde que viste la elástica rojiblanca.

▷ Leer  Once partidos después, el Granada gana fuera de casa

Cuanta más urgencia pide una cita como la de hoy en lo que hasta hace poco era el Carranza, menos intensidad le puso el Granada. El juego con la pelota en posesión de los rojiblancos era preocupante. Ante esto, el técnico nazarí decidió dar aire fresco y dar entrada a Bacca y Arias en sustitución de Soro y un exhausto y siempre cumplidor Quini.

No tardó nada Bacca en generar la primera ocasión tras un gran reverso. En su centro, que rozó ligeramente Cala, el contrario Jens Jonsson golpeó el talón de Suárez en su intento de despejar el balón, un penalti claro que de nuevo decidió no ver el trencilla. Pasado el ecuadro de la segunda mitad la tuvo de nuevo Bacca en un despiste de la defensa cadista. Su disparo lo despejó correctamente Ledesma.

Después de la entrada de Escudero por Neva, en una falta lateral favorable a los granadinos, Ledesma metió el puño y sin quererlo montó un contraataque de libro dirigido por el recién ingresado Sobrino, cuyo disparo cruzó en demasía. 

A pesar de no salir nada y que las sensaciones no fueron nada buenas, el lema de la Eterna Lucha emergió de nuevo en las botas del insaciable Jorge Molina. Tras un saque de esquina, el balón cayó a Suárez; abrió a banda para Milla y el pase al hueco sobre Arias, quien le dio de primeras, consiguió cazarlo en una pelotonera de jugadores Molina, que con su disparo y tras tocar en Akapo y Álex acabó entrando llorando al fondo de las mallas a dos minutos del final.

La suerte se alió con el Granada esta vez, que antes de sumar un punto más, vio como se quedaba en superioridad tras la expulsión de Salvi por doble amarilla tras una dura entrada sobre Luis Milla.

Ficha técnica

Cádiz C.F. [1]: Ledesma; Akapo, Fali (Mauro, min. 46’), Cala, Espino; Alarcón, Jens Jonsson, Álex Fernández; Iván Alejo (Sobrino, min. 77’), Arzamendia (Salvi, min. 46’) y Lozano (Osmajic, min. 84’).

Granada C.F. [1]: Maximiano; Quini (Arias, min. 63’), Germán, Torrente, Carlos Neva (Escudero, min. 77’); Gonalons (Montoro, min. 46’), Milla, Puertas, Soro (Bacca, min. 63’); Luis Suárez y Jorge Molina.

Goles: 1-0, Arzamendia (34’); 1-1, Jorge Molina (88′).

Árbitro: Miguel Ángel Ortiz Arias, del comité madrileño. Amonestó a los cadistas Lozano, Salvi, Juan Cala y Marcos Mauro. Expulsó a Salvi por doble amarilla (92′).

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 17 de LaLiga Santander. Disputado en el Estadio Nuevo Mirandilla, con la presencia de 13.062 espectadores.