Lance del Granada-Osasuna. Foto: LaLiga Santander.

El Granada CF perdió este pasado domingo ante Osasuna en el duelo correspondiente a la vigesimosegunda jornada de LaLiga (0-2). El cuadro navarro comenzó muy feroz. Los primeros compases fueron de gran dominio de los de Arrasate, que combinaron con facilidad y tuvieron varios acercamientos peligrosos en las primera acciones del choque.

Osasuna se adelantó en el marcador, pero el tanto fue anulado por fuera de juego previo de Budimir, que definió bastante bien y ajustó el remate al segundo palo. El cambio de sistema del Granada le permitió ver un poco de claridad, que fue avanzando en el terreno de juego para comenzar a llegar al área rival, aunque sin mucho acierto.

Puertas tuvo una clara que erró ante Herrera. Además, los rojiblancos tuvieron otra jugada a los minutos que acabó con el esférico dentro de las mallas rojillas, pero el tanto también fue anulado por fuera de juego de Germán, que impidió que el fantástico tanto de Suárez subiera al marcador.

La segunda parte sirvió para que Osasuna volviera a mostrarse firme y sereno sobre el verde, con las ideas muy claras. Mientras tanto, el cuadro de Robert Moreno esperaba jugadas aisladas con las que pudiera arremeter frente a su rival.

▷ Leer  Oficial: Famara Diédhiou refuerza la delantera del Granada CF

En el ecuador del segundo acto, un imperioso David García, colosal con sus labores defensivas, voló y cabeceó un balón puesto por Rubén en un saque de esquina. La bola entró en la portería de Maximiano, que no tuvo tiempo para reaccionar ante ello.

Los de Arrasate se mostraron cómodos, y más después de este gol. Maximiano evitó que la renta fuera mayor, mientras que el resto de jugadores, impotentes en ciertos momentos, esperaban acciones que pudieran revertir lo sucedido.

Ya en los últimos minutos, Kike García puso el broche final con otro tanto, a pase de Vidal, con el que se desató la euforia en el banquillo visitante, que coge aire respecto a la zona de abajo, a la que se vuelve a enganchar el Granada -decimocuarto en la clasificación con 24 puntos- después de estas dos últimas derrotas ante Getafe y Osasuna, rivales directos y que luchan por el mismo objetivo; la permanencia.